Huaraz en Línea. - Tras el inicio de la temporada de lluvias intensas en la zona andina de nuestro país, la oficina de la Defensoría del Pueblo en Áncash exhortó al Gobierno Regional y a las municipalidades provinciales de esta región a implementar acciones preventivas inmediatas dirigidas a salvaguardar la integridad de la población, las mismas que deben incluir la aprobación de los instrumentos de gestión comprendidos en la Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
El pedido fue dirigido al identificarse que ninguno de los 20 municipios provinciales existentes en la región Áncash cuenta hasta el momento con planes de gestión reactiva, es decir, el conjunto de acciones y medidas destinadas a enfrentar emergencias, desastres o situaciones de peligro inminente en sus respectivas jurisdicciones. Si bien las comunas provinciales de Yungay, Bolognesi y Pomabamba han aprobado dichos instrumentos, estos han sido observados por el Instituto Nacional de Defensa Civil (indeci) al no encontrarse alineados a las normas de la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres (SGRD).
Por otro lado, pese al inminente peligro en que podían encontrarse diversas localidades de la región ante posibles deslizamientos en zonas altas; y desborde de ríos en el área costera, 18 municipios provinciales tampoco cuentan con planes de continuidad operativa, en los que debe detallarse las acciones dirigidas a garantizar que las instituciones que brindan servicios esenciales puedan continuar operando en situaciones de desastre.
Las únicas comunas que cuentan con estos instrumentos debidamente aprobados y validados por el Indeci son las de Huaraz y Carlos Fermín Fitzcarrald. Además, se evidencia que el Gobierno Regional de Áncash tampoco cuenta con ninguno de los dos planes, pese a que su capacidad de gestión se extiende en todo el área de la región.
Para la sede defensorial en Áncash, la falta de estos instrumentos resulta perjudicial al tratarse de una de las pocas regiones con mayor frecuencia de casi la totalidad de desastres que se encuentran comprendidos en las normas nacionales sobre gestión y riesgo de desastres, incluyéndose en esta lista la ocurrencia de huaicos, sismos, deslizamientos y aluviones, entre otros.
Como se sabe, el 31 de mayo de 1970 un terremoto de gran magnitud provocó un alud que sepultó a la ciudad de Yungay, dejando más de 70 000 muertos. Además, en años recientes se registraron aluviones por desborde de lagunas glaciares como el ocurrido en 2010 (Carhuaz) y 2025, en Huaraz, luego de que el río Casca se desabordara, dejando más de 400 personas afectadas y damnificadas. A esta lista de desastres debe agregarse los desbordes de ríos ocasionados en 2023 durante el fenómeno del Niño Costero, como el ocurrido en el río Huarmey. Pese a ello, esta provincia se ubica dentro de la lista de comunas que no cuenta con ningún documento aprobado en materia de gestión de desastres.
En los documentos dirigidos a la autoridad regional y a los alcaldes provinciales se precisó que los gobiernos regionales y locales, como integrantes del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd), tienen la obligación de aprobar y ejecutar los procesos de estimación, prevención y reducción del riesgo de desastres, así como de preparación y respuesta en sus respectivas jurisdicciones. Además, se precisa que la omisión de formular dichos planes constituye una falta muy grave por parte de las autoridades. (Fuente: Defensoría del Pueblo)
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